De tanto ningunear, Rajoy acabará ninguneado

Para no ser un lenguaraz inexperto, a Mariano Rajoy los separatistas le han endosado dos referendos y una Declaración Unilateral de Independencia (DUI).

La última Convención Nacional del Partido Popular, celebrada en Sevilla, pretendía insuflar ánimo a la tropa popular que anda, no sin motivos, desmotivada y desangelada. Resulta evidente que atacar los próximos retos electorales -municipales y autonómicas- en las condiciones actuales puede resultar devastador para sus intereses electorales.

Sin embargo, el evento, que ha sido un rotundo fracaso por el escándalo del mastericidio de Cristina Cifuentes, sólo ha servido para renovar el ninguneo habitual del presidente a propios y extraños, y para alimentar su propio ego. Para no ser un lenguaraz inexperto, a Mariano Rajoy los separatistas le han endosado dos referendos y una DUI Clic para tuitear
Rajoy, con fama de buen orador parlamentario, parece querer borrar del mapa a Cicerón con su permanente desprecio a la enseñanza, a la motivación y a la persuasión, virtudes principales de la retórica. Nada de abrir debates, de explorar vías, de hacer política, en definitiva.

Pese a estar empapado de descrédito político por la corrupción y por el mal llamado problema catalán, el presidente popular sigue negando su propia responsabilidad, abortando, además, cualquier posibilidad de regeneración en su propio partido. No solo no se plantea dejar paso a un candidato limpio sino que, de manera premeditada, preconcebida y continuada, Rajoy desprecia a todo quisque que ose plantear matices, discrepancias, alternativas. En el fondo, el ninguneo no es más que el culto al ego.

De puertas afuera, la misma actitud despectiva. Con respecto a España, la política mariana viene marcada, cómo no, por el ninguneo: ocultar, negar, descalificar, despreciar … Acusa al PSOE de haber arruinado España (ha habido algún buen gobierno socialista) con la misma ligereza con la que Sánchez acusa al PP de ser un nido de corrupción (la corrupción afecta tanto a uno como a otro partido). A Ciudadanos, de ser volátiles, lenguaraces e inexpertos. Sorprendente. ¿Será capaz alguna vez el señor Rajoy de llamar golpista a Carlos Puigdemont? Clic para tuitear
Volátiles, lenguaraces e inexpertos. ¿Tan volátiles como la promesa del ministro Méndez de Vigo de garantizar que el castellano sea lengua vehicular en la escuela catalana? ¿Tan lenguaraces e inexpertos como el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al que le han desviado unos cuantos millones de euros para financiar los preparativos del golpe de Estado? ¿O acaso son tan lenguaraces e inexpertos como el propio Mariano Rajoy al que los separatistas le han endosado dos referendos y una Declaración Unilateral de Independencia (DUI)? Diga, diga Vd. a quién se refiere.

Por cierto, a muchos españoles, especialmente a muchos catalanes, nos gustaría que el presidente del gobierno de España fuese más lenguaraz, más atrevido, cuando hable del intento de golpe de Estado perpetrado desde la Generalidad de Cataluña. ¿Será capaz alguna vez de llamar golpista a Carlos Puigdemont?

Octavio Paz, poeta, escritor, ensayista mexicano (1914-1998) y premio Nobel de Literatura en 1990, en su obra “Laberinto de la soledad“ definía el ninguneo como una operación que consiste en hacer de Alguien, Ninguno. De tanto ningunear a su propio partido, a la oposición, al independentismo, a la ciudadanía, usted, señor Rajoy, acabará siendo ninguneado por todos.

José Simón Gracia  @mehuea

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