Si señor, es la hora de Ciudadanos.

El crecimiento de “Ciudadans o Siutadans”,como dice el belloto -no por extremeño- Carlos Floriano, reflejado en las últimas elecciones , empieza a preocupar al partido popular, tal y como refleja la ridícula actuación del mediocre jefe de campaña popular.
Hasta apenas unos meses, Ciudadanos no era más que un grano en el culo del trilero Mas y del resto de separatistas de la singular Cataluña. Hoy, es una almorrana sangrante para populares, socialistas,  podemitas e independentistas.
Al anémico PSOE la hemorragia va a resultarle letal, al estilo griego. Los silos de corrupción en Andalucía, la desmembración de los socialistas madrileños y catalanes, el boomerang lanzado a Gómez y Carmona,  y la indefinición permanente de Pedro Sánchez  le colocan en posición de descenso a segunda división.
La gaviota tiene sobrados motivos para preocuparse. La incipiente recuperación económica es una diminuta hormiga frente al paquidérmico cúmulo de engaños, errores y desprecios a quienes se han visto cebados por la crueldad de la crisis. Lo saben y temen la fuga de sus votantes moderados a Ciudadanos.
Pablo Iglesias está perdiendo pelo de forma alarmante, preocupado por pérdida de fuelle de la formación que lidera. La cangrena Monedero, insultando a la prensa y a todos los españoles, no es nada comparada con el fiasco de su amigo Alexis. Nervios en círculos de Andalucía, Aragón y Cataluña. El pinchazo puede ser definitivo.  Se entiende pues que esté preocupado también por la llegada y consolidación en el mercado político de la “vitamina C” de  Ciudadanos.
Coincido con quienes, cada vez más, ven en Ciudadanos la sensatez, el talante, la moderación, la capacidad y la voluntad necesaria para llevar a cabo la segunda transición española. No es la primera vez que, ante la tesitura del continuismo o la ruptura, surge un proceso de transición. La primera, capitaneada por el rey Juan Carlos y Adolfo Suárez, materializó la apuesta mayoritaria de los españoles por la concordia,  por abandonar el frentismo y apostar por el futuro. Ahora es el momento de iniciar la segunda transición , la de la regeneración democrática. Regeneración que no pueden llevar a cabo ni los partidos corruptos, ni quienes repudian  la democracia. Si señor, es nuestra hora, es la hora de Ciudadanos.

José SIMÓN GRACIA

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1 Response

  1. 31/12/2015

    […] 9. Si señor, es la hora de Ciudadanos […]

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