Lo que acabará con Rajoy

La política de comunicación de la Generalitat de Catalunya me parece, en términos generales, excelente pese a que no ofrece información sobre las políticas del gobierno catalán -no existen. Sin embargo ha sido muy inteligente el tratamiento que ha dado al asunto más controvertido de los últimos años en la política catalana, el llamado ‘Dret a decidir.’
dretadecidir.catPor una parte ha conseguido atraer a todos los actores políticos – partidos, parlamento, asociaciones de municipios, organizaciones empresariales, sindicatos, organizaciones sociales, organizaciones culturales, personajes relevantes- y convertirlos en actores principales de su política, con gran efecto multiplicador. Por otra, los medios de comunicación -prensa, radio, televisión, internet- han dejado de competir entre sí por los mensajes -uniformes, monotemáticos- para centrarse en conseguir ser líderes en la capacidad de influir y fidelizar al público. Y ha conseguido su objetivo, crear una representación mental de la realidad que una multitud ha asumido como suya: ‘Catalunya, un nou país d’Europa’. Sin embargo, a pesar de los recursos económicos y de los medios invertidos, no ha conseguido fagocitar a una gran parte de la sociedad catalana, como se refleja en los resultados de la consulta del 9N.
No ha sido por mérito de la política comunicativa del gobierno central -inexistente- sino , fundamentalmente, por el activismo de los ciudadanos en la red, de algunos partidos políticos -Ciudadanos y UpiD principalmente- y , de manera especialmente significativa, por la extraordinaria actuación de Societat Civil Catalana.
Desde distintos sectores y territorios se viene reclamando al presidente Rajoy una actitud más proactiva para afrontar el grave problema que vive y padece Cataluña. Ciertamente no basta con hacer cumplir la ley, se debe convencer. Para ello es fundamental disponer de una buena política de comunicación dirigida por politólogos, sociólogos, analistas, periodistas e investigadores competentes. Y recursos económicos. No es su gobierno el que está en juego, es España.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.