Extremismo preocupante

A Plagio Sánchez le faltó tiempo para meter en el palacio de La Moncloa ‒también en nuestras casas‒ el lazo amarillo que acompañaba al racista Quim Torra”

El extremismo se acomoda entre nosotros. Y no me refiero a la fuerte irrupción de Vox en Andalucía. A fecha de hoy, su líder, Santiago Abascal, es infinitamente más moderado que el racista xenófobo que preside la Generalidad de Cataluña, que el populista bolivariano Pablo Iglesias, y que los herederos de ETA, la banda de hijos de puta que asesinó a cerca de un millar de ciudadanos, entre hombres, mujeres y niños.

Es el extremo racismo de Quim Torra y la extrema violencia de los CDR que se manifiesta en las calles de Barcelona, Gerona, Sabadell o Tarrasa, que acosa a la oposición, lo que me preocupa. Es el secuestro impune de la AP-7, lo que me preocupa.

Es la extrema violencia de los podemitas, que queman coches, asaltan comercios y destrozan mobiliario urbano siguiendo consignas de un totalitario extremo llamado Pablo Iglesias, lo que me preocupa.

Es la extrema inmoralidad, la extrema deshonestidad, la extrema indecencia, la extrema estupidez, la extrema insensatez, la extrema cobardía de Pedro Sánchez Castejón, lo que me preocupa. A @SanchezCastejon le cuesta entender que diálogo, en «catinde» ‒lengua propia del independentismo‒, significa impunidad, que negociación significa privilegio Clic para tuitear El extremadamente indecente e insensato Pedro Sánchez Castejón no pierde ocasión para acreditar su extremismo integral. Su (pen)última exhibición ha tenido lugar en Lisboa, en el seno del XI Congreso del PES (Partido Socialista Europeo), cuando ha afirmado con porte solemne que «no se puede ser pro europeo y apoyarse en fuerzas antieuropeístas para gobernar». Y tiene toda la razón. Solo que ahora debería explicar cómo él, siendo presidente de gobierno español, puede apoyarse en fuerzas antiespañolas para gobernar. No lo hará. No puede.

Extremadamente irresponsable, tras lograr la Presidencia del Gobierno, a Plagio Sánchez le faltó tiempo para meter en el palacio de La Moncloa ‒también en nuestras casas‒ el lazo amarillo que acompañaba al racista Quim Torra, actual inquilino-ocupa de la Generalidad de Cataluña.

Extremadamente superficial y estúpido, a Sánchez le cuesta entender (normal en un plagiador) que diálogo, en «catinde» ‒lengua propia del independentismo‒, significa impunidad, que negociación significa privilegio.

El resultado de su extrema incapacidad es la ofensiva independentista que se manifiesta en la violencia vivida en Gerona, Sabadell, Tarrasa, Barcelona… En el secuestro de la AP-7 en manos de los CDR, la organización de las sonrisas violentas. En la apuesta por la vía eslovena, anunciada por Torra y Puigdemont. En el principio del caos que se apunta en Cataluña y tal vez en España.

Ese y no otro es el extremismo que me preocupa.

José Simón Gracia @mehuelea

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1 respuesta

  1. 30/12/2018

    […] lo hace cuando, desde la extrema deshonestidad, la extrema indecencia, la extrema estupidez, la extrema insensatez y…, Pedro Sánchez Castejón y su panda les acusa de extremistas e inconstitucionales. Y cuando los […]

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