Es la hora del adiós

El sueño se acaba señor Mas y en su conciencia queda haber conseguido romper la cohesión social en Cataluña marcando y estigmatizando a los disidentes del Régimen, y otorgando derechos de ciudadanía sólo a quienes han formalizado un compromiso de adhesión inquebrantable. Se ha convertido usted en la negación de Descartes: piensas, luego no existes

Casi lo consigue, señor Mas; me refiero a destruir Cataluña y España. Ha sido muy tenaz y perseverante atizando las pasiones menos nobles, fomentando el desprecio a la razón y el odio a lo español. Durante años ha usado la lengua como arma de destrucción masiva contra la identidad española al tiempo que los medios sometidos a su yugo ensalzaban la superioridad del pueblo catalán, no la de los catalanes, no, la de los que usted define como “els nostres”. Durante décadas, usted y su casta, ha comprado voluntades y engordando suculentas cuentas bancarias.

Cierto es que el PP no le ha ayudado lo que usted deseaba; todo resulta mucho más fácil si en “Madrit” hay una panda de lelos antipáticos y acojonados dedicados a ladrar en lugar de morder mientras usted les toca los huevos. Sí, es una auténtica lástima, para usted, que se acabe la gallina que le aporta los huevos de oro; es decir, que permite que usted se haga de oro mientras ellos se los tocan. Pero no va a ser posible. Ya ve qué cruel puede ser el destino. Cuando todo estaba “a tocar de mà” van y aparecen nuevos gallos en el corral de las Españas dispuestos a dejarse la cresta. Para más inri, no son “pota blava”; olvídese de comprarlos.

Sin embargo, no se deprima que hay parte positiva: los españoles tenemos mucho que agradecerle. Como botón de muestra, le dejo estos cuatro:

Primero: nunca antes de habían desplegado tantas banderas españolas en Cataluña. La bandera española, estigmatizada gracias a la izquierda que, no pudiendo acabar con Franco, hizo de su negación un símbolo de su resistencia, ocupa cada día más un rincón en el corazón de los españoles.

Segundo: nunca antes los nacionalistas catalanes habían usado tanto el castellano en la calle y en los medios como ahora. El nacionalismo catalán ha conseguido trastocar la lengua materna en lengua propia y vehicular. Con la inestimable y sorprendente colaboración de la izquierda pijo-progre, el nacional separatismo ha implantado un modelo lingüístico que relega el estudio del castellano en la escuela catalana a dos o tres horas semanales. Ese modelo ha sido vendido como un modelo de éxito cuando, en realidad, ha tenido un elevado coste pedagógico al menos para la mitad de los catalanes.

Tercero: los españoles le agradecemos que haya mostrado con claridad su discurso repleto de falsedades y descalificaciones, gracias a lo cual hemos conocido no a un hombre de estado sino el estado calamitoso de un hombre millonario que se siente oprimido.

Cuarto: podemos dar por muerto el bipartidismo del que ustedes se han servido para urdir su proyecto separatisa. Sin su complicidad el proceso sería imposible. Sin esa complicidad tampoco existiría Ciudadanos, ese granito en el culo que se ha convertido en una almorrana para separatistas, populares y socialistas, y en una tabla de salvación para quienes vemos en la moderación y el diálogo las únicas estrategias capaces de construir un futuro de concordia entre todos los ciudadanos de España.

Ya ve, señor Mas, ha llegado la hora del adiós. Es la hora del adiós al sectarismo envuelto en falsa pátina democrática, al clientelismo que embadurna la sociedad catalana, a los privilegios edulcorados de singularidad, al etnicismo. Es la hora de decirle adiós a un trilero, a usted.

José SIMÓN GRACIA

You may also like...

1 Response

  1. 27/09/2015

    […] recuento de votos confirma mis predicciones: la mayoría del pueblo catalán no está por la independencia. A pesar de todo el soporte […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.