El poder de la Torre de Babel

Jose_marco_100«He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros»

El impulso
agresivo está incorporado ‘a priori’ en el individuo, tal y como apunta el etólogo Konrad Lorenz. Por lo tanto, no se produce sólo como reacción a un estímulo sino que puede aparecer espontáneamente de modo brusco. Y es esa espontaneidad lo que hace tan peligroso ese impulso. Si sólo fuese una reacción a factores externos, como sostienen muchos sociólogos y psicólogos, resolver los problemas de violencia que sufre la humanidad no sería tarea difícil, ya que, en ese caso, eliminando los factores que los provocan, la violencia quedaría reducida a la mínima expresión.

Para que  la agresividad pueda regularse tiene que haber expresión e inhibición de la misma. En general, el factor que inhibe y transforma la agresión se basa en el enfrentamiento cara a cara, individual y ritualizado. Sin embargo, en las personas, se dan diversos factores que dificultan el impulso inhibitorio: la invención de armas que despersonalizan la lucha e impiden el cara a cara; la pertenencia a sociedades o culturas que ahogan la individualidad; la represión excesiva del deseo y el culto a la disciplina que fomenta la frustración y el resentimiento. Todos estos factores suponen que, a menudo, no puedan canalizarse adecuadamente nuestros impulsos agresivos, de manera que las personas no podamos apoyarnos en el mecanismo automático de la inhibición de la agresividad instintiva. Los humanos, a diferencia de los animales, no podemos dejar de hacer daño, de destruir.

Sabemos, por otra parte, que la función inhibitoria tampoco actúa frente a los prejuicios colectivos de la psicología de masas. Para una banda, ‘el otro’ no es una persona sino un ‘concepto’ colectivo, un ‘gitano’, un ‘judío’ o un ‘violador’. Para el Califato (Estado islámico) ‘los otros’ son infieles a los que hay que exterminar. Entonces, ¿cómo acabar con esta violencia? ¿Cómo convencer a quien no lucha contra personas sino contra conceptos? ¿Cómo acabar, pues, con el yihadismo? ¿Cómo acabar con quien no tiene conciencia de ser un asesino, como tampoco la tiene un perro de ser un perro?

A fecha de hoy, nadie parece capaz de encontrar las claves que permitan plantear una estrategia global con posibilidades de éxito. Todo el debate se mueve entre la respuesta militar y la negociación en las llamadas ‘mesas de paz’. Y nos olvidamos que el origen del problema no está en los asesinos yihadistas ( no tienen conciencia de serlo, como un perro tampoco la tiene de ser un perro) sino en un mito que, a su vez, está alimentado por otro. ¿Recuerdan la historia de la Torre de Babel?

La Biblia atribuye a Yahveh estas palabras: «He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros» . Así, resulta lógico que, una vez parcelado el mundo, cada uno defienda la suya con más o menos vehemencia. El yihadista no deja de ser un individuo fiel a su mito particular que le ordena exterminar al infiel que pone en peligro el espacio que Yahveh le otorgó.

Con los Dioses hemos topado. En esta tesitura, me temo que debo aprender a conllevar, soportar, aguantar, sobrellevar, tolerar y transigir con el poder de la Torre de Babel.

José SIMÓN GRACIA

You may also like...

1 Response

  1. Lordagar dice:

    Es la línea que existe entre ser un animal racional o irracional, lo que nos identifica cómo personas; sin cultura ni educación, afloran los bajos instintos que hacen que las personas, no respeten a los seres humanos cómo iguales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.