El desafío continúa, pero Tabarnia crece

Tabarnia existe, pese que para Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, Tabarnia no existe y, si existe, está prohibido hablar, debatir o informar de ella entre las cuatro paredes de cualquier edificio de la administración barcelonesa”

República Ara. Con este lema, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha inaugurado con una manifestación, a las 17:14 horas del 11 de marzo de 2018 en Barcelona, la segunda temporada del Golpe catalán; quiero decir, del procés. Todo está a punto para el nuevo desafío. Tractoria frente a Tabarnia. Nacionalismo frente a democracia. Intolerancia frente a respeto. Rauxa frente a Seny.

Esta segunda temporada está marcada, desde su inicio, por dos hechos de enorme trascendencia: uno, la traición de los partidos secesionistas al mandato popular y, dos, la irrupción de Tabarnia.

Los partidos independentistas —salvo las CUP, pese al bragazo (que no braguetazo) de Ana Gabriel— ya no obedecen el mandato popular. Todo fue una broma, dicen, incluida la todopoderosa Carmen Forcadell. Sí, la que decidía, de acuerdo con dicho mandato, quién formaba parte del pueblo catalán y qué debía pensar, sentir y hacer ese pueblo en cada momento. El referéndum, también fue farsa. Y qué decir de la Republiqueta de la Señorita Pepis Quin cony de República, diría Jordi Pujol— que no fue proclamada porque, según el capitán Araña catalán, dentro de su gobierno, los partidarios de proclamarla se podían contar con los dedos de una mano. Los partidos independentistas, ERC y PDeCAT, han abandonado el mandato popular Clic para tuitear
¿En nombre de qué se desafía, se roba, se miente, se desprecia y se acosa a partir de ahora? Bueno, quizá no conviene hacer según qué pregunta no sea que, emulando al fulano ese, el tal Lluís Salvadó —exsecretario de Hacienda de la Generalidad y secretario general adjunto de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)—, nos respondan que porque ellos tienen las tetas más gordas.

Ese mismo domingo, por la mañana, estando junto a una carpa informativa de Tabarnia en la plaza de Cataluña de Barcelona, contemplé una escena interesante. Una pareja madura, castellanohablante, se acercó a la parada. Ella, con bufanda amarilla en el cuello —recién comprada en la parada de enfrente—, preguntó el significado de la bandera de Tabarnia. Una señora le respondió: “esta bandera representa lo contrario que su bufanda; ellos quieren independizarse de España y nosotros queremos seguir siendo españoles”. No se imaginan Vds. la cara de sorpresa de la pareja mientras repetían que ellos se sentían muy españoles. Poco después, se alejaron mientras la señora retiraba la bufanda del cuello, la doblaba y la sujetaba entre sus manos. Se trata solo de una anécdota, pero sirve tanto para entender la estrategia del silencio de los medios de comunicación catalanes como para valorar y apoyar el trabajo de los tabarneses. Ahora, ¿el independentismo obedecerá el mandato de las tetas más gordas? Clic para tuitear El desafío continúa, pero Tabarnia crece. Las calles ya no son suyas. Tampoco los balcones y las banderas. Pero nos equivocaremos si, tras la aparente normalidad que más pronto que tarde se irá recuperando, pensamos que el problema está resuelto. Solo conjugando la firmeza de los poderes del Estado, el apoyo a los partidos políticos nítidamente constitucionalistas, a Sociedad Civil Catalana y el activismo social logrará desmontar tanta falacia y devolver la paz social y la prosperidad a esta tierra catalana.

José Simón Gracia  @mehuelea
Fotografía: OKDiario

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