Bocatonta

Sabido es que en las pasadas elecciones andaluzas, Ciudadanos y Podemos obtuvieron unos respetables resultados, al tiempo que el Partido Popular sentía el desprecio de más de medio millón de ciudadanos. Por su parte, los socialistas andaluces repetían escaños; aunque inmerecidamente, en mi opinión.
La debacle popular ha sido y es indiscutible. El correctivo sufrido, frío, seco -lo que viene siendo una sonora bofetada-, planeó sobre el Comité Ejecutivo del PP, reunido horas después, huérfano de numerosos líderes territoriales; y sobre alcaldías; y sobre autonomías; y sobre cientos -tal vez miles- de cargos que contemplan cómo la gallina de los huevos de oro cambia de corral.
Coinciden los analistas en destacar la soberbia de los barones populares y su aparente incapacidad para analizar las causas de su estrepitoso fracaso en Andalucía. Les acusan también de haber despreciado el efecto Ciudadanos, su crecimiento espectacular, antes previsible y ahora constatado; desprecio personificado en las palabras de la bocatonta Celia Villalobos: “No entiendo cómo pueden votar a un niño que va con el pañalito y huele a Nenuco”.
Discrepo de todo ello por tres razones fundamentales: primera, conocen el diagnóstico desde hace meses, años incluso; segunda, han interiorizado el fin de la liga a dos, y tercera, disponen de los recursos del poder, que son muchos.
AlbertPrimera razón. Los populares -y en esto coinciden los socialistas- son conscientes de que la corrupción es la causa de la pérdida de hegemonía política que les garantizaba la alternancia en el poder, con mayúsculas. Lo saben porque, conscientemente, sembraron de corruptelas el tejido social de todo el territorio nacional, garantizando un granero de votos fiel , dentro y fuera de la organización -cuánto saben de ello
Alfonso Guerra, Jordi Pujol y los tesoreros del PP. Y sabían, saben, que el sistema, como todos, tenía y tiene fecha de caducidad. La crísis económica y su gestión ha sido, básicamente, simple catalizador.
Segunda. Asumido el cambio de actores, el
Partido Popular diseña nuevas estrategias que permitan un control razonable de daños a corto plazo, mientras se trabaja para dinamitar, a medio, el auge de las nuevas formaciones, Ciudadanos y Podemos. Y en ello están no sólo los populares; también socialistas, nacionalistas vascos y catalanes, e Izquierda Unida. Para el bipartidismo tradicional sería perfecto garantizar los gobiernos pactando con Podemos y Ciudadanos en vez de hacerlo con los siempre insaciables y ahora desleales nacionalistas catalanes y vascos. Se matan, pues, dos pájaros de un tiro. Dos por uno.
Tercera razón. El gobierno del
Partido Popular dispone, a fecha de hoy, de los recursos del poder en gran parte del territorio nacional. Y los utilizará convenientemente para frenar el auge descontrolado de las formaciones que dirigen Pablo Iglesias y Albert Rivera. En ello se están invirtiendo muchísimos recursos, y no sólo económicos -bien hará Albert Rivera en no bajar la guardia si quiere evitar la jugada diseñada en Moncloa. El Gobierno cuenta, además, con el apoyo incondicional de PNV y CiU. Sí, han leído bien, CiU. Como bien dice Iñigo Urkullu , Convergencia Democrática de Catalunya no ha entendido todavía que el PP no es su enemigo; no ha entendido que es su mejor aliado, su mejor inversión. Pero lo entenderá, lo entenderá, aunque sea por vía penal. Pedro Sánchez anda algo despistado, pero lo entenderá también. ¿Por qué creen que Susana Díaz le está marcando el paso?
Pensar que los profesionales de la política española son tontos, que están fuera de la realidad o que son unos estúpidos soberbios, es,a mi entender, de una simpleza supina. Botarates y bocatontas son parte de la función. Lo del Delegado del Gobierno en Andalucía es más serio; ¿recuerdan ? Albert Rivera es catalán. ¿Un Presidente de Gobierno catalán? Uf, el inconsciente. Tiempo.

José SIMÓN GRACIA

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3 Responses

  1. 01/04/2015

    […] El gobierno del PP inicia el acoso a Ciudadanos […]

  2. 01/04/2015

    […] Bocatonta – 29/03/2015 […]

  3. 20/05/2015

    […] abiertamente de quienes negaban a Rajoy la capacidad de analizar el batacazo electoral andaluz, ( ver artículo)  sí dudé que pudiese ejecutar una maniobra tan compleja de forma tan eficiente y en tan corto […]

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