El astuto Mas y el capitán Araña Puigdemont

” No debemos temer a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón, pero… no temer al astuto Mas y al capitán Araña Puigdemont resulta excesivamente temerario”

Artur Mas cometió su segundo gran error estratégico cuando propuso al patético Carlos Puigdemont como candidato a la presidencia de Generalidad. El primero fue, sin duda, la convocatoria de elecciones anticipadas en 2012. Supuso un descalabro para CiU que perdió la holgada mayoría parlamentaria que disponía, le dejó en manos de ERC y las CUP y, a la postre, le obligó a renunciar a su candidatura a la presidencia de la Generalidad. El tercero, se está fraguando en estos momentos manipulando a Carlos Puigdemont como a una marioneta para lograr sus sueños de grandeza y recuperar capital.

Cesado en su cargo de presidente de la Generalidad en virtud de la aplicación del artículo 155, Puigdemont —presidente por designación dedal del astuto Mas— demostró su nula disposición al sacrificio propio, aunque no al ajeno. Así que emuló al capitán Araña, el ladino capitán vasco que enrolaba marinos rumbo a América pero que nunca llegó a viajar. Otros líderes independentistas siguieron su ejemplo, aquí o en el extranjero, y es que tal atributo también se aplica a los cobardes e interesados que van, como las arañas, tras la mosca (dinero). Porque, como escribía Francisco de Quevedo en sus letras burlescas, “Mosca muerta parecía, tu codicia cuando hablabas, y eras araña que andabas, tras la pobre mosca mía”. El 30 de octubre de 2017, el capitán Araña catalán, huyó a Bélgica. Clic para tuitear El 30 de octubre de 2017, el Araña catalán, huyó a Bélgica. El mismo que, basándose en un supuesto “mandato popular”, desafió al Estado e hizo una declaración unilateral de independencia (DUI), se fugó de España sin avisar siquiera al vicepresidente de su gobierno, Oriol Junqueras. Mucho dret a decidir, volem votar, referéndum sí o sí, ara és l’hora, ni un pas enrere, pero, a la hora de la verdad, Puigdemont, cobarde como sus antepasados golpistas, abandonó al poble català. Dice Puigdemont que la República no se proclamó porque, dentro de su gobierno, los partidarios de proclamar la… Clic para tuitear Tras meses haciendo la pamplina en Bruselas y viviendo a cuenta de los favores realizados, Puigdemont, de nuevo a las órdenes de Artur Mas, está plantando cara ante Esquerra Republicana de Cataluña. Primero, ningunea a Oriol Junqueras, negándose a presentarlo como candidato a la presidencia de la Generalidad una vez que Roger Torrent (ERC) no se atrevió a presentar su candidatura virtual. Jordi Sánchez, Turull, Artadi o el tato serán candidatos antes que el republicano. Luego, declara que se equivocó cuando no proclamó la República el 10 de octubre. Y ahora, está por la labor de que la prensa Juliana propague que la República no se proclamó porque, dentro de su gobierno, los partidarios de proclamar la República se podían contar con los dedos de una mano.

Artur Mas, que ha demostrado con creces su incompetencia como estratega, es un hombre sin escrúpulos y tan tenaz como egocéntrico. Convencido de que gran parte del independentismo está formado por imbéciles tipo kleenex, trabaja en la sombra para recuperar el poder del bingo catalán a toda costa. Cuando la realidad ha desmontado el proceso, cuando Europa y el mundo nos mira con más pena que gloria, el heredero de Jordi Pujol se dispone a dinamitar el independentismo desde dentro para presentarse ante Cataluña y España como la solución al problema catalán.

Por eso necesita controlar la nueva legislatura para llegar hasta las elecciones municipales —auténtica piedra angular del poder convergente— en condiciones de evitar una debacle que le alejaría definitivamente del poder. Si lo consigue, lo de menos será cómo debilitar el independentismo y acusar de ello a los republicanos. Las cartas están echadas y alguien llamado David las está jugando.

Menudo peligro. Vale que cuando emprendamos camino a Ítaca no debemos temer a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón, pero… no temer al astuto Mas y al capitán Araña Puigdemont resulta excesivamente temerario.

José Simón Gracia  @mehuelea

Fotografía: El Periódico de Cataluña

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1 Response

  1. 12/03/2018

    […] Pepis —Quin cony de República, diría Jordi Pujol— que no fue proclamada porque, según el capitán Araña catalán, dentro de su gobierno, los partidarios de proclamarla se podían contar con los dedos de una mano. […]

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