Adéu Artur, adéu.

Tras una legislatura capada y sin amortizar, el trilero que ocupa despacho en el 4 de la Plaça Sant Jaume disuelve el Parlamento catalán y todos los ciudadanos catalanes, con derecho a voto, vamos a decidir qué queremos, para nosotros, para los nuestros, para hoy, para mañana, para el futuro. Para ello no necesitamos recorrer ninguna vía, ni disfrazar nuestras banderas porque España es un Estado democrático en el que sus ciudadanos ejercen su derecho a decidir con total normalidad y con plenas garantías.
Votaremos y decidiremos por la democracia, la de verdad, la que disfrutamos desde hace muchos años en España; la que considera que un ciudadano es igual a otro ciudadano, sin importar dónde ha nacido, qué lengua habla, qué religión profesa o qué opción política prefiere.

Votaremos por la sostenibilidad ambiental, económica, social y política. Especialmente por la sostenibilidad política para que Cataluña no tenga catalanes de primera, segunda y tercera categoría; para que no se viole de manera sistemática el marco legal; para que no se desprecie a España, a sus ciudadanos y su cultura (el “Espanya ens roba” repetido como un “mantra” por los forofos independentistas, o las palabras del nada honorable Jordi Pujol “el hombre andaluz… vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual”, son sólo una pequeña pincelada).

Votaremos por la justicia social. Votaremos para que el gobierno destine más recursos para erradicar la pobreza, incluidos aquellos que destina a subvencionar redes clientelares o los dedicados a construir un hipotético Estado que la mayoría ni queremos ni nos interesa.
Votaremos por la igualdad dentro de la diversidad.Votaremos por la diversidad de lenguas, del arte, de la música, de las creencias religiosas. Especialmente por la coexistencia de las dos lenguas oficiales, sin que la protección de la minoritaria suponga la exclusión de la otra, tal y como pretende el proyecto secesionista.

Votaremos por la educación y por la cultura. Votaremos por una escuela de calidad en la que la lengua sea un instrumento, no una herramienta de adoctrinamiento. Votaremos por la cultura y por la singularidad de todas y cada una de las formas en que ésta se exprese. Lo singular merece respeto, protección, no privilegios.

Votaremos, en definitiva, por una Cataluña libre de sectarismo, por una Cataluña exigente, por una Cataluña emprendedora e innovadora, por una Cataluña solidaria, que enriquece a, y se enriquece de, España. Por una Cataluña de todos y para todos. Por los catalanes, por los españoles, adéu Artur, adéu.

José SIMÓN GRACIA

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4 Responses

  1. jose manuel castro gomes dice:

    estupendo ! muy bueno. abrazos de un andaluz. desde san pablo/brasil

  1. 31/12/2015

    […] 5. Adéu Artur, adéu […]

  2. 12/07/2017

    […] retroalimentan. Ambos parecen jugar una partida de ajedrez condenada a tablas: Mas, como Tsypras, pasándose el órdago por donde más duele y Rajoy, magullado, como salvador de la patria. Como siempre, los peones, los ciudadanos, somos los […]

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